La Euroliga arranca con cuatro equipos españoles renovados
Real Madrid, Valencia, Barça y Baskonia comienzan una fase regular de 38 jornadas con proyectos profundamente modificados.

La temporada 2026-2027 de la Euroliga comienza con 20 equipos y cuatro representantes españoles. Real Madrid y Valencia quieren prolongar el impulso de la pasada Final Four, mientras Barça y Baskonia parten con la necesidad de reconstruir competitividad.
Real Madrid cambia de mando
Pedro Martínez sustituye a Sergio Scariolo y ha incorporado una rotación muy renovada. El título en la nueva Supercopa europea ofrece una primera señal positiva, aunque la liga regular exigirá continuidad, defensa y gestión de una plantilla larga durante 38 jornadas.
Tres proyectos con preguntas
Valencia debe sostener el nivel tras la salida de su anterior técnico; el Barça ha reconstruido buena parte de la plantilla; y Baskonia busca acercarse de nuevo al playoff. En los tres casos, el talento nuevo necesitará tiempo para convertir nombres en automatismos.
Un formato sin descanso
Los seis primeros pasan directamente a cuartos, mientras los siguientes compiten por las plazas restantes. La densidad del calendario penaliza las rachas negativas y hace decisiva la profundidad. Para los equipos españoles, competir en ACB y Europa obliga a distribuir minutos sin perder identidad.
Una temporada de resistencia
La Euroliga castiga tanto la falta de talento como la falta de profundidad. Los cuatro clubes españoles deben combinar viajes, dobles jornadas y competición doméstica, por lo que el rendimiento del jugador número diez puede decidir más partidos de los esperados. Las renovaciones de plantilla requieren tiempo, pero el calendario apenas lo concede. La gestión de cargas, el tiro exterior y la capacidad de defender sin faltas serán indicadores tempranos más útiles que una victoria aislada en octubre.
Opinión: el nombre del fichaje importa menos que la continuidad
Los proyectos españoles llegan renovados, pero la Euroliga suele premiar automatismos y disponibilidad. Una plantilla espectacular sobre el papel pierde valor si cambia de quinteto cada semana por lesiones o si no define quién toma decisiones en finales apretados. Los entrenadores deberían proteger rotaciones claras antes de perseguir ajustes constantes al rival.
También conviene moderar la urgencia. El formato largo permite corregir, aunque la igualdad vuelve caros los malos inicios. Mi pronóstico no debe basarse en presupuestos: los equipos que mantengan salud, rebote defensivo y control de pérdidas llegarán mejor colocados a primavera. El verdadero reto es construir una identidad que sobreviva al calendario, no ganar la presentación de septiembre.
Opinión de Pulso Diario · elaborada a partir de los hechos y fuentes citados

